Los productos de quinta gama son alimentos elaborados y cocinados industrialmente, envasados al vacío o en atmósfera modificada, y listos para consumir tras un simple calentado. Se trata de una categoría dentro de la clasificación de los alimentos según su grado de preparación o procesamiento.
A diferencia de los alimentos precocinados convencionales, los de quinta gama se elaboran con técnicas profesionales, conservando sus propiedades nutricionales y organolépticas (sabor, textura, aroma). Además, no contienen conservantes artificiales y se conservan por métodos tecnológicos como el vacío.
Solo necesitas regenerarlos: calentarlos al microondas, al horno, al baño maría o en sartén. Cada envase incluye instrucciones específicas. No requieren preparación adicional.
La cocina de quinta gama ofrece una optimización integral para el sector Horeca, resolviendo los principales problemas operativos de la restauración actual:
Ahorro de costes y mermas cero: Al recibir los platos listos o en formato de componentes, eliminas el desperdicio de materia prima en la limpieza y preparación. Sabes exactamente cuánto te cuesta cada ración (escandallo cerrado).
Eficiencia de personal y tiempo: Reduce drásticamente las horas de mise en place (puesta a punto). Tu equipo de cocina puede centrarse en el emplatado, el servicio y la atención al cliente, sin necesidad de contar de forma obligatoria con perfiles de alta cualificación técnica para los procesos largos.
Estandarización de la calidad: Garantiza que el sabor, la textura y la presentación de tus platos sean exactamente iguales en cada servicio, independientemente del cocinero que esté en el turno.
Seguridad alimentaria total: Al tratarse de productos elaborados en cocinas centrales con estrictos controles, pasteurizados y envasados al vacío, se reduce a cero el riesgo de contaminación cruzada en tu establecimiento.
El proceso de regeneración es rápido, limpio y está diseñado para mantener intactas las propiedades organolépticas, jugosidad y texturas de la alta cocina:
Baño María o Roner (Método recomendado): Introduce la bolsa directamente sin abrir en agua caliente (habitualmente a una temperatura controlada de entre 75°C y 85°C) durante los minutos indicados en la ficha del producto. Es el método ideal para carnes melosas, salsas y guisos.
Horno de vapor o Mixto: Coloca las bolsas en bandejas perforadas dentro del horno con función de vapor al 100% para una regeneración uniforme y masiva de varias raciones a la vez.
Terminación en plancha, salamandra u horno: En recetas que requieran un acabado crujiente (como un cochinillo o un confit de pato), se abre la bolsa tras un breve golpe de calor y se finaliza la piel directamente en la plancha o el horno antes de servir.
Nota técnica: Cada uno de nuestros platos incluye una etiqueta con los tiempos y temperaturas exactos recomendados para optimizar el pase de cocina.
Alta calidad culinaria: suelen elaborarse con recetas gourmet o tradicionales.
Listos para consumir: basta con calentar (en horno, microondas, baño maría).
Larga vida útil sin conservantes artificiales.
Envasado seguro: generalmente en vacío o atmósfera protectora.
Uso común: hostelería, restauración colectiva, catering, y también en el hogar.
Pueden tener una vida útil de entre 15 y 60 días, dependiendo del producto, gracias al envasado al vacío y a la refrigeración. Algunos pueden llegar a durar hasta 6 meses, si están ultracongelados.
Sí. Muchos productos de quinta gama se elaboran con ingredientes naturales, sin aditivos artificiales y siguiendo recetas equilibradas. Son una excelente opción para quienes buscan comer bien con poco tiempo.
Restauración y hostelería: para optimizar tiempos sin perder calidad.
Catering y eventos: platos de alta cocina con preparación rápida.
Consumo doméstico: ideal para personas sin tiempo que no quieren renunciar a comer bien.
Gracias a los procesos tecnológicos de envasado al vacío y posterior pasteu-rización y abatimiento rápido de temperatura, logramos una vida útil prolongada de forma 100% natural, sin necesidad de añadir conservantes artificiales:
Vida útil en cerrado: La caducidad de nuestros productos oscila entre los 30 y los 60 días a partir de su fecha de fabricación (la fecha exacta se detalla de forma individual en cada envase).
Condiciones de almacenamiento: Para garantizar esta durabilidad, los productos deben mantenerse siempre en refrigeración constante a una temperatura de entre 0°C y 4°C, cuidando de no romper la cadena de frío durante el transporte y la recepción.
Una vez abierto el envase: Si la bolsa ya ha sido abierta, el producto debe tratarse como un alimento cocinado tradicional y se recomienda su consumo en un plazo máximo de 48 a 72 horas, manteniéndolo debidamente tapado en frío.
Por supuesto. Nuestra quinta gama está diseñada para ser el motor de tu cocina, no para sustituir la creatividad de tu equipo. Nuestros platos funcionan como una base gastronómica de alta calidad que puedes adaptar perfectamente a la identidad y el estilo de tu restaurante:
Toque final y emplatado: El 80% del trabajo complejo (cocciones largas, reducciones, vacíos) ya está hecho. Tu cocina se encarga del 20% restante: dar el punto de plancha, añadir texturas crujientes, brotes frescos o escamas de sal que definan tu estilo.
Combinación con guarniciones propias: Puedes combinar nuestras carnes melosas, pescados o guisos con los acompañamientos que caracterizan a tu local (purés caseros, verduras de temporada, patatas rústicas, etc.).
Salsas y matices: Aunque los platos ya vienen perfectamente sazonados, permiten la adición de vinos de la zona, especias particulares o reducciones propias durante el proceso de regeneración para alinearlos con el paladar de tus clientes habituales.
Ventaja competitiva: La quinta gama no estandariza tu menú para que sea igual al de los demás; lo que hace es liberarte del trabajo esclavo de la cocina para que puedas aportar valor donde el cliente realmente lo nota: en la creatividad del emplatado, la combinación de sabores y la rapidez del servicio.
